domingo, abril 10, 2005

Caída escalonada

Normalmente, después de salir un fin de semana de copas, y más si hay un cumpleaños de por medio, suelo amanecer con un calamar de nombre resaka, adherido a la parte posterior de mi cabeza, además, a medida que empiezo a moverme descubro unas agüjetas de impresión en los lugares más insospechados

Hoy, no ha sido una excepción, y tras el cumpleaños de ayer, he amanecido con el tan apreciado calamar y con las malditas agüjetas. Sin embargo, esta vez hay que añadirle al lote, 2 rodillas destrozadas, una herida en la mano y un dolor fuerte en la columna vertebral.

Después de haber pedido una copa en la barra, y después de haberme abierto paso entre el tumulto de gente, me encontré una última barrera hasta llegar a mi grupo de amigos, un grupo de chicas con las que hace unos años solíamos salir y con las que no acabamos muy bien que digamos, de ahí que las conozcamos como la Panda del Moco. Debido a la disposición de la sala y a como estas chicas estaban colocadas, sólo había dos caminos que me condujeran a la meta, uno que atravesaba a las del moco con sus consiguientes desvíos de mirada y cuchicheos o una ruta alternativa a través de unas escaleras cercanas a través de las cuales rodeaba el grupo sin los inconvenientes anteriores.

Como buen cobarde que soy, opté por la segunda opción, y en cuanto me dispuse a subir mi primer escalón, me di cuenta que éste no existía, es decir, que las escaleras empezaban unos centímetros más alla. Así que ahí estaba yo, copa en mano, alcohol en la sangre, y pie en el aire cayéndome hacia delante... Al abrir los ojos me encontré de pronto besando los escalones del local tirado a lo largo de las escaleras... eso sí, con la copa medio llena colocada verticalmente unos escalones por encima de mi cabeza... Mi subsconciente me preocupa, yo me podría haber matado, pero al alcohol que no le pase nada.

Así que lo que traté de evitar, lo magnifiqué, ya que de mi caída se dio cuenta medio bar (grupito de chicas incluido). En fin, que podía haber sido peor, de no haber dejado de fumar, seguramente llevaría un cigarro en la mano que tenía libre, mano que paró mi caida y mano que seguramente evitó que me golpeara la cabeza con uno de los escalones...
No, si al final va a ser cierto que el fumar mata.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

un respeto a ese ilustre grupo de pivones que nos alegraron la adolescencia llamada panda del moco, con cara caballo,maria la gorda,marina la tetas de calcetines y rascagol al frente, un respeto por dios..

12:03 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home