lunes, enero 15, 2007

Como pasa el tiempo

Lo que deje por una semana, lo he acabado dejando por casi un año... ¡La cantidad de suciedad y de telarañas que pueden aparecer en tan poco tiempo!

A diferencia de otras veces no voy a buscarme excusas malas o a escribir parafernalias sobre propósitos de mejora, simplemente decir que nunca he dejado esto (ya... claro, claro) y que volveré.

jueves, febrero 23, 2006

WIT

Ayer tuve la suerte de poder ir a ver al teatro WIT, una obra sobre una enferma terminal de cancer cuyo papel borda Rosa María Sardá. La obra en sí me pareció dura, a pesar de que a veces la propia situación del personaje y los comentarios que éste realiza, puedan llevar a la carcajada.
La obra invita a sacar reflexiones sobre ese tipo de temas que cuesta muchas veces plantearse, la llegada inminente de la muerte, la salud, la soledad... aparte de otros que nadie se plantea como el trato digno a las personas; afortunadamente, los médicos de la representación no son como el doctor House. Al final, el cancer es sólo el medio usado para poner en escena todo este tipo de reflexiones, reflexiones que la propia Sardá, en su papel de profesora de literatura, lanza al público como si de una de sus clases se tratara.
El final es bien sabido desde el principio de la obra, pero no por ello deja de sorprender. Los detalles tanto de luz, llega a tener papel de protagonista en la obra, como de sonido, nunca un sonido de ambulancia me sobrecogió tanto, están a la altura de un escenario que pese a lo minimalista de su contenido (se podría decir que cuatro cortinas) sorprende por su gran versatilidad. Una obra altamente recomendable aunque sólo sea por la genial interpretación de Rosa María, la cual consigue clavar un papel tan difícil que ha conseguido que cambie la mala impresión que la televisión me había creado de ella.
A la salida de la obra recuerdo que tanto yo como mi acompañante nos encontrabamos en un estado emocional difuso, digiriendo todo lo que acababamos de presenciar, casi lo de menos era cenar. Un estado bien distinto al de todos aquellos que salieron deprisa y corriendo para encenderse su cigarrillo... bendito alquitrán...

miércoles, febrero 22, 2006

Si pido otra cerveza más...

Parece ser que de hoy en adelante las comidas con la gente de la empresa van a ser el tema más recurrido por estos mares, porque si el lunes no podía callarme ante el trato pasota recibido por un camarero, hoy me toca de nuevo hablar de lo acontecido durante la comida de ayer.
Se puede decir que la culpa es mía y sólo mía, para qué negarlo, y que pequé de exceso de confianza, cosa que ya se puso de manifiesto al principio al sentarme el primero en la mesa, ya que eso hizo que me tocara al lado de la jefa.
[Camarera]: "¿saben ya que quieren tomar para beber?"
[pececillo1]: "Agua mineral"
[pececillo2]: "Coca cola"
[pececillo3]: "Coca cola light"
[pececillo4]: "Agua"
[pezglobo]: "A mi ponme una ceveza"
La verdad, es que hasta el día de hoy no le he visto nada raro al tomarse una cerveza mientras comes, otra gente toma vino, o un licorcillo al término de la misma, yo tengo la manía de tomar cerveza, que le vamos a hacer... Pero mi jefa no lo veía de la misma manera...
[pezglobass]: "¿te has pedido una cerveza?"
[pezglobo]: "Sí, ¿por?
[pezglobass]: "No, por nada, lo veo raro"
[pezglobo]: "Pero, ¿raro porque estoy consumiendo alcohol o raro porque me gusta la cerveza?"
[pezglobass]: "No se, raro, no he conocido a nadie que coma con cerveza"
[pezglobo]: "Bueno, no se, hay gente que come con vino"
Pese a ello, luego hubo gente que aplaudió mi rebeldía en petit comité, "di que sí, si te apetece una cerveza, te tomas una cerveza", pero es que yo lo seguía sin ver raro, ni que me hubiera pedido un JB con coca-cola... En fin, que para evitarme problemas lo mejor será que a partir de ahora no beba cerveza durante la comida, eso si, siempre y cuando ella se siente en mi mesa.

martes, febrero 21, 2006

La incompetencia también se sirve fría

Como dije ayer, el haberme tomado unos días libres en el curro se ha traducido en un gran número de horas a recuperar. Por ello, esta semana he tenido que doblar mi horario de trabajo, haciendo turnos de tarde también, con tal de recuperarlas todas. Esto implica, aparte de un mayor deterioro de mi salud mental, el comer en los alrededores de la oficina, ya que esta se encuentra a tomar por... de mi casa.
Así, ayer nos acercamos a un lugar de nombre muy cursi (algo asi como el jardín de las delicias, o el jardín del buen gusto) para comer el menu del día. Al ser un grupo muy grande, se preguntó al mister gominas del camarero que para cuantos tenían mesa. El tío, muy chulo él, nos respondió tras un ligero titubeo: "Eeeeh... estoooj... mmm... para 9 tengo mesa, en seguida se sientan"
Después de 10 minutos de reloj, y tras ver que lo que presumiblemente eran nuestras mesas (2 mesas de 5 juntas) todavia no se habían limpiado del grupo anterior preguntamos al camarero si eso iba a tardar mucho. Se intentó tres veces: "perdone...", "oiga...", "disculpe..." y las tres veces el camarero pasó de nosotros.
Después de 20 minutos, y tras ver que sólo colocaban dos manteles unipersonales en una de las mesas, fui yo el que se acercó al camarero, avasallandole para que esta vez no se escapara:
[pezglobo]: "¿Nos podemos sentar ya?"
[pez escurridizo]:"No, todavia no hay sitio"
[pezglobo]:"¿Y las mesas libres?"
[pez escurridizo]:"Una de ellas está reservada para dos personas que han llegado antes"
Llegado este punto de la conversación, dejé de llevar la iniciativa en la conversación para cedersela a mi jefe que fue quien abroncó al camarero.
[pezgloboss]: "Pero tu nos has dicho que tenías 9 sitios"
[pez escurridizo]: "No, no... yo he dicho que tendría 9 sitios"
[pezgloboss]: "Vamos a ver, desde que hemos llegado esas dos mesas están libres, y tu mirandolas nos has dicho que tenías 9 sitios y que esperasemos"
[pez escurridizo]: "Sí, les he dicho que esperaran a que tuviera 9 sitios, miren, los de esta mesa se van a ir ya, asi que en unos minutos se sientan, y solucionado..."
En esas estabamos cuando llegaron las dos personas que "habían llegado antes que nosotros"... ¿cuánto antes? ¿una hora?, y sí, dos para una mesa de cinco, lo mejor es que al lado de la de 5 había una mesa para dos personas libre desde que llegamos... Finalmente, y como bien prometió el camarero, los que estaban a punto de terminar terminaron y nos dejaron por fin comer, eso sí, 30 minutos ("en seguida se sientan") después de nuestra llegada.
Les salvó que la comida estuviera buena y que el servicio fuera rápido, pero como eso es cosa del cocinero, al camarero ni las gracias, y de propina mejor no hablar... ¿tanto cuesta disculparse cuando se ha cometido un error?

lunes, febrero 20, 2006

Después de la tormenta no siempre llega la calma

Esta última semana ha sido letal, 4 examenes, 2 de ellos de los chungos de la carrera, y lo que es mejor, examen viernes por la tarde y examen al dia siguiente, sábado, por la mañana.
Quien crea que este fin de semana he desfasado lo que no he desfasado en el último mes se equivoca clamorosamente, los deshechos no desfasan, los deshechos se arrastran.
¿Y que es lo mejor que te puede pasar tras terminar un sabado por la mañana los examenes del cuatrimestre? regresar a la beca abandonada al lunes siguiente, con el añadido de tener que recuperar las horas de todos aquellos días que faltaste, con la excusa de sacar tiempo para estudiar en exámenes.
Quizás la leve calma del fin de semana fuera un mero espejismo, quizás la tormenta no haya pasado, quizás no haya siquiera comenzado...

viernes, febrero 03, 2006

Eutanasia vegetal

Mi madre tiene un problema con las plantas que ella reconoce siempre sin tapujos: "A mi las plantas nunca me duran más de una semana", una verdad como un templo que he podido comprobar desde que tengo uso de razón. Pero como toda regla tiene su excepción, a su instinto herbicida han conseguido sobrevivir un par de violetas y una azalea que le regalaron hace poco.
Esta última, quedó a mi cargo hará un mes debido a que mis padres se fueron de viaje. Como yo de seres vivos no entiendo, y aún menos de plantas, decidí consultarle a google:
"El riego debe ser abundante y frecuente. Es conveniente regar por debajo las plantas sin mojar las hojas o las flores. Una buena técnica consiste en colocar la planta sobre un plato lleno de agua que debe mantenerse durante los meses más calurosos, aunque hay que quitarlo un par de días a la semana para que la planta descanse. "
Y literalmente seguí las instrucciones, no cayendo en la cuenta de que al estar en invierno, posiblemente (y cada vez estoy más seguro de ello), la planta no necesitara tener el plato situado debajo de ella continuamente lleno de agua. Lo digo porque a los cuatro días las hojas empezaron a secarse y a caerse, hecho que yo atribuí a la falta de agua (desde pequeño me han enseñado que cuando algo se seca es porque no tiene agua) por lo que le echaba más agua al platito, pero la situación sólo empeoró.
Tras el retorno de mis padres, la azalea era una sombra de lo que fue; la caída de las hojas había hecho que lo único que quedara visible de la planta fueran sus secas ramas y alguna que otra flor marchita, algo que a Tim Burton le hubiera encantado pero que a mi madre no le hizo mucha gracia. Ante esa situación, me comprometí con ella a que yo conseguiría revivir la planta, y tras el traslado de la paciente a mi habitación, comencé a buscar información sobre su extraña dolencia. Al poco rato, me topé con la causa de su mal:
"Recuerda que no es lo mismo una tierra húmeda que empapada."
Todavía hoy, casi un mes después, tengo la planta (o lo que queda de ella) en mi cuarto, y aunque ella continuamente me pide con su aspecto una muerte digna, yo sé que la puedo recuperar, de hecho, cada día tiene un mejor aspecto dentro de su elevado deterioro.
El tratamiento es sencillo: Exposición continua a la luz sin contacto directo con el sol, riego de la planta sólo por las noches y música de los strokes... y aunque nada de esto lo haya leído, parece que a la planta le hace sentirse mejor, y es que el sentido común es algo que no se puede buscar en google.

jueves, febrero 02, 2006

Cambio de año, cambio de vida

Llama la atención la forma tan rápida en la que puede cambiar tu vida, sólo releyendo mis anteriores entradas tomo conciencia de que hasta hace sólo unos meses, me quejaba de que en HP no se habían dignado en llamarme, y a las pocas semanas de aquel post volvieron a llamar, tarde, pero volvieron a llamar.
Antes de su tercera llamada se metió otra empresa por medio, en la que tras realizar las pruebas de acceso, me contrataron como becario hasta el mes de mayo. La verdad es que no me puedo quejar, la presión del principio de querer quedar siempre bien y demostrar mi valía ha dado paso a una nueva forma más relajada de hacer las cosas, y eso, sobre todo ahora en epoca de examenes, se nota bastante.
Por lo pronto, me he tomado unos días de "vacaciones" para aprobar esas dos asignaturas que aún se resisten, y después, que venga lo que sea, entre otras cosas retomar esto del blog. Y es que releyendo algunas de las cosas ya publicadas, me he dado cuenta de que entre las muchas virtudes de escribir un diario destaca la de enseñarme hacia dónde voy, pero sobre todo, la de recordarme de dónde vengo.