jueves, abril 14, 2005

Dejar de fumar es fácil, si no empiezas

El lunes siguiente a la prueba de fuego, alguien que me quiere mucho me regaló un libro (el archifamoso "Es fácil dejar de fumar, si sabes cómo" de Allen Carr) para facilitarme la tarea de dejar el tan perjudicial vicio. He de reconocer que al principio no me hizo mucha gracia, "después de haber estado una semana sin fumar, ¿todavía crees que necesito ayuda?", sin embargo, acepté el presente y comencé a leerlo. Hoy, tres semanas después de dejar de fumar, he terminado con su lectura (a diferencia del tabaco no es un libro que enganche mucho), razón por la que he pensado en dedicarle el post de hoy... va por ti Allen Carr!

Básicamente, el libro se resume en lo mismo: el tabaco sólo sirve para matar (que me perdonen aquellos a los que se lo haya destripado), es decir, que dice cosas que de sobra sabes, pero que en mi opinión, el que te las diga alguien que no conoces de nada cambia algo las cosas; si cualquier persona que conoces te dice "deja de fumar, estás haciendo el imbécil, tu boca es como un cenicero, etc..." te suena al mismo rollo de siempre, y lo asocias a que se ponen así de duros porque quieren que lo dejes y no porque eso sea la verdad, pero, cuando quien te insulta es un libro... ojo, la cosa cambia... "¿de que me conoce el Carr este para decir que soy un imbécil?"

Una de las cosas que me hace mucha gracia es, que durante todo el libro, mister Cochecitos (festival del humor), promete un método que ya aprenderás y con el que verás que fácil es dejar el tabaco. Al principio dices, "Bueno, todavía me quedan 100 hojas más, que cabrón, se lo reserva para el final" pero cuando llegas a la última hoja, y el famoso método no aparece por ningún lado piensas dos cosas, o que lo hacía para que siguieras leyendo hasta el final, o que a tu libro se le han caido justo las hojas donde lo decía (también es mala suerte).

La realidad es que al igual que las tabacaleras, mister Cochecitos vive del tabaco, cuanta más gente fume, más gente querrá dejarlo, y más dinero ganará... Lo gracioso es que no hace algo que no pudiéramos hacer los demás, únicamente apoya a aquel que quiere dejar de fumar, para luego cobrarle. La sociedad debería apoyar al fumador en su intento de dejar el tabaco, y sin embargo, nadie lo hace. En su lugar, cada vez que un fumador anuncia que va a dejar de fumar sus amigos montan una casa de apuestas... "¿lo conseguirá esta vez? ¿Cuantas semanas crees que aguantara?" y por muy triste que parezca, al final, el único apoyo que encuentra el fumador es el librito.
Resumiendo, si eres no fumador ayuda y apoya al que quiera dejarlo, y si eres fumador, planteate el dejarlo antes de que te obliguen...