Fotos para el recuerdo
Aprovechando que ya he terminado por fin los exámenes (a ver que tal se dan), esta mañana me ha tocado ponerme a hacer todas aquellas cosas que he ido postponiendo, entre ellas, revelar un carrete de fotos.
Ya sé que puede sonar a coña, pero el carrete en cuestión lleva en mi cámara (obviamente analógica, lo digital todavía no ha llegado a mi vida) desde que me fui al viaje del ecuador hace más de un año y medio, y como yo no soy muy dado a sacar fotos, me ha acompañado a un oktoberfest, a un camino de santiago, y a demás sitios hasta que por fin este verano lo he conseguido terminar, todo un logro sabiendo encima que el carrete era sólo de 24 fotos.
Antes de pagar la factura, comprobando que las fotos estaban bien reveladas, he podido vivir lo que algunos "viven" en momentos cercanos a la muerte. Así, en unos instantes mi último año de vida ha pasado delante de mis ojos: pelo largo, corto, verano, invierno, de cervezas, durmiendo... y todo esto con sólo 24 fotos... pequeñas dosis de mi último año de vida ya casi olvidado, que me han hecho recordar instantes muy buenos en muy poco tiempo.
Algo que me ha hecho reafirmarme en la idea que, desde que existen las cámaras digitales, las fotos han perdido en calidad, no de brillo y contrastes, sino de significado. En fin, paso de fundar una doctrina, pero no sería mala idea el dejar de asociar el tener una cámara digital a sacar fotos hasta la extenuación, aunque sólo sea por el bien de tus amigos al enseñarselas. A partir de ahora fotos con criterio, analógico, por supuesto.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home