Ahora que se han ido
Al llegar esta noche a mi casa he notado algo diferente en el ambiente, por una vez en lo que va de semana, mi abuela no estaba en la cocina, dale que te pego haciendo la cena, mientras mi abuelo se tragaba gente en el salón (entiéndase por gente el programa de la televisión, ya que por muy de pueblo que sea mi abuelo, todavía no le he visto practicando canibalismo)... que raro... ¿dónde estarán?, luego he caido... Hoy era el día en que mis abuelos regresaban a su casa... ¡había recuperado mi cuarto!
Al volver a entrar en él, me he sentido como si después de un viaje muy lejano, regresara al tan añorado hogar (sin mujer y niños esperandote con los brazos abiertos). Tras realizar la remudanza y recuperar mi "kaos ordenado", me he puesto a pensar en que ayer. no me llegue a despedir del todo mis abuelos. Dandole vueltas a lo de olvidarme que se iban hoy, me he dado cuenta que ahora que se han ido, es cuando más los echo de menos (ya ves, estas cosas raras que tiene la vida).
El hablar con mi abuelo sobre los partidos que pierde su atleti, el tomarle el pelo a mi abuela, o el extra de paga semanal diaria, son cosas que pierdo a cambio de haber vuelto a recuperar mi cuarto... y es que, como se suele decir en estos casos, no sabes apreciar lo que tienes hasta que lo has perdido... al menos, vuelvo a dormir en mi cama.
El hablar con mi abuelo sobre los partidos que pierde su atleti, el tomarle el pelo a mi abuela, o el extra de paga semanal diaria, son cosas que pierdo a cambio de haber vuelto a recuperar mi cuarto... y es que, como se suele decir en estos casos, no sabes apreciar lo que tienes hasta que lo has perdido... al menos, vuelvo a dormir en mi cama.

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