domingo, abril 24, 2005

Stairway to thinness

Hace unos días, casual pez declaró un nuevo régimen totalitario allá por Alemania. Como yo soy gran seguidor de la política del "culo veo, culo quiero" (y con esto, que nadie se piense que me estoy declarando fan del culo de mi amigo), y como además, el estar ya sin tabaco no me resulta un sacrificio, he decidido también ponerme a dieta y así, sacri...solidarizarme con él desde España.
Como todo aquel que decide ponerse a dieta, me he pesado hoy por la mañana y he establecido el peso obtenido como el límite que NO debo sobrepasar; la siguiente vez que me pese, (dentro de una semana) el límite bajará (si Dios quiere) hasta el nuevo valor obtenido, y así sucesivamente hasta que me canse. Como tampoco tengo muchas prisas, he decidido marcarme un régimen a largo plazo, de forma que poco a poco iré comiendo menos, pero más verde y más saludable.
Por lo pronto, he eliminado ya dos cosas de mi régimen: una es el picotear entre horas y otra es el ascensor. Así que desde hoy, se acabó el ir de cañas (y tapas) y el usar el ascensor voluntariamente (ya que si se me olvida que tengo que usar las escaleras, no cuenta).
A ver si hay suerte, y ando con paso firme en esto de la dieta, no vaya a resbalar en las escaleras como la última vez...